Autor Tema: La Guerra de Badab Campaña Adeptvs: Capitulos del conflicto.  (Leído 18363 veces)

Desconectado Gonfrask

  • Señor Lobo de una Compañia Perdida más
  • Moderador
    Adeptvs Mechanicvs
  • *****
  • Mensajes: 13.391
Re: La Guerra de Badab Campaña Adeptvs: Capitulos del conflicto.
« Respuesta #30 en: 22 de Octubre de 2010, 20:27:04 »
Si, asi es Suber, pero de donde sacaron el planeta?  ???
No puedes esconderte, huelo tu corrupcion
La Forja de Gonfrask (Blog)

Desconectado Suber

  • Jugador Viejoestilo
  • Moderador
    Adeptvs Mechanicvs
  • *****
  • Mensajes: 8.718
  • Dinosaurio del Warhammer
Re: La Guerra de Badab Campaña Adeptvs: Capitulos del conflicto.
« Respuesta #31 en: 23 de Octubre de 2010, 12:37:38 »
Pues eso es lo que no consigo rastrear; dan por sentado que los Marines Errantes se encontraban establecidos ahí de manera permanente. Habría que ver si el IA9 arroja algo de luz, si al final del conflicto se asentaron en el planeta o cómo fue la cosa. Y si es un gazapo que se les ha pasado, ¡estamos a tiempo de escribir a FW para que lo corrijan en el siguiente libro de IA!
Datos, datos, necesito datos.

Desconectado Koniev

  • Jugador Viejoestilo
  • Usuario Héroe
  • *****
  • Mensajes: 3.464
  • Solo participo en Torneos Hogareños
Re: La Guerra de Badab Campaña Adeptvs: Capitulos del conflicto.
« Respuesta #32 en: 23 de Octubre de 2010, 17:37:25 »
en el trasfondod e los errantes del IA9 los marca como capitulo de cruzados basado en flota pero dice que su deposito de semilla genetica esta en el planeta Vilamus donde ademas mantienen sus archivos.

cuadra bien, recordar que los Templarios Negros tienen fortalezas por toda la galaxia (en uno de los libros de Ravenor la Inquisicion o los Arbites tienen su sede en una y se dice que se llevaran una sorpresa el dia que vuelvan a reclamarla), que los Errantes tengan una tampoco es tan raro
Vino un mago y lo hizo

Desconectado Lord Borjado

  • Miembro de la H.J.T.A.
  • Usuario Héroe
  • *****
  • Mensajes: 2.048
    • Club Mentes Hexagonadas
Re: La Guerra de Badab Campaña Adeptvs: Capitulos del conflicto.
« Respuesta #33 en: 23 de Octubre de 2010, 17:58:25 »
Ya me extrañaba a mí que los de FW dejaran un cabo suelto...
¿Qué es la Paz?: la excusa del débil, el argumento del traidor.

http://portbelisario.blogspot.com/

Desconectado Gonfrask

  • Señor Lobo de una Compañia Perdida más
  • Moderador
    Adeptvs Mechanicvs
  • *****
  • Mensajes: 13.391
Re: La Guerra de Badab Campaña Adeptvs: Capitulos del conflicto.
« Respuesta #34 en: 23 de Octubre de 2010, 21:49:07 »
Se me escapo ese detalle pues
No puedes esconderte, huelo tu corrupcion
La Forja de Gonfrask (Blog)

Desconectado Suber

  • Jugador Viejoestilo
  • Moderador
    Adeptvs Mechanicvs
  • *****
  • Mensajes: 8.718
  • Dinosaurio del Warhammer
Re: La Guerra de Badab Campaña Adeptvs: Capitulos del conflicto.
« Respuesta #35 en: 24 de Octubre de 2010, 01:01:18 »
Pongo aquí el texto completo de los Halcones de Fuego, tal y como se encuentra en el IA9, para que sea de fácil consulta. Vaya joyitas, los niños.

Nombre del Capítulo: Halcones de Fuego
Fundación: 21ª (la llamada Fundación Maldita) [M.36]
Mundo natal: Opera desde una flota. Anteriormente Cousteau IX (convertido en inhabitable), anteriormente Zhoros (destruido).
Fortaleza-Monasterio: Fortaleza Estelar Raptorus Rex.
Semilla genética: Ultramarines (no comprobado)
Descendentes conocidos: Ninguno reclamado o reconocido.
?Quemadlos a todos, que el Dios Emperador reconocerá a los suyos?, Stibor Lazaerek, Señor del Capítulo de los Halcones de Fuego, durante el bombardeo incendiario de Sacristan.



Se trata de un Capítulo de Marines Espaciales cuyo nombre ha sido durante mucho tiempo sinónimo de devastación e ira. La historia del Capítulo de Adeptus Astartes de los Halcones de Fuego es sombría, y el triste final del Capítulo sigue siendo incierto y objeto de oscuros rumores hasta la fecha. Su historia es testigo de sonadas victorias, sangrientas hazañas y terribles reveses; es uno de los pocos Capítulos de los que se tiene conocimiento que haya sobrevivido a las destrucción de dos mundos natales, y se han visto varias veces al borde de la extinción, sólo para resurgir de nuevo de sus cenizas.
Se encuentran registrados en varias fuentes clasificadas como pertenecientes a la Vigésima Primera Fundación (la llamada Fundación Maldita) del M.36, y el Capítulo siempre ha sostenido que proceden de la famosa semilla genética de los Ultramarines, aunque algunos defectos y variantes en las muestras conservadas en los archivos del Adeptus Terra apuntan en contra, y los Señores de Macragge nunca han reconocido públicamente su descendencia. Independientemente de su linaje real, los Halcones de Fuego, tanto en organización como en estructura, siempre han seguido el Codex Astartes sólo en líneas generales, y algunas veces otros Capítulos que se adhieren a él al pie de la letra han mostrado cierta desconfianza hacia ellos. Los Halcones de Fuego también se caracterizan por ser notoriamente estrictos seguidores del Culto Imperial, creyendo en la divinidad del Emperador y en el derecho divino de la Humanidad de dominar las estrellas. Hasta tal punto alcanzaba el fervor de su fe que se vieron profundamente involucrados en las guerras de la Era de la Apostasía, mientras que muchos otros Capítulos se mantuvieron al margen de esta despiadada guerra civil religiosa, y pagaron con sangre un tributo por sus convicciones apoyando a los Thorianos. Creen fielmente en el status quo que rige en el Imperio, y siempre han mostrado un interés particular en acabar con comandantes imperiales renegados, cardenales apóstatas y otros rebeldes, llegando muchas veces a condenar al fuego a ciudades y colonias enteras con tal de conseguir su propósito. A pesar de su manifiesta defensa del Imperio, su celo religioso y su firme determinación, hace mucho que se cierne sobre el Capítulo una sombra en forma de acusaciones, tanto de un uso excesivo de la fuerza por su parte contra poblaciones civiles, como, por parte de sus aliados, de deserción ante el enemigo.
La razón que origina esta última acusación no es la cobardía, sino en realidad su insensibilidad. En numerosas batallas se les ha visto retirar sus fuerzas en situaciones en las que sus efectivos se podrían ver innecesariamente diezmados por una guerra de desgaste, o en las que se pierde claramente una ventaja táctica para realizar un posterior contraataque devastador. Cuando esto ha ocurrido, los Halcones de Fuego siempre lo han hecho con independencia de con quienquiera que se encontraran combatiendo en ese momento, y sin que les importara en lo más mínimo la vida de los demás soldados imperiales siempre y cuando se consiguiera la victoria final. Este manifiesto desinterés por la suerte de los demás les ha hecho verdaderamente impopulares entre sus aliados, y en una ocasión, la decisión de retirarse de lo que ellos consideraban una posición insostenible en la batalla, provocó un enfrentamiento de tres siglos con el Capítulo de los Manos de Hierro, el cual acabó únicamente con la muerte de un comandante de los Halcones de Fuego en combate singular para zanjar la disputa.
Aunque el historial bélico de los Halcones de Fuego se puede considerar ejemplar, y muchas de sus famosas victorias se pueden atribuir a su honor, también es cierto que el Capítulo goza de mejor consideración entre los Altos Señores y sus agentes que entre quienes han sido aliados suyos en el campo de batalla. Por esta razón, varios Capítulos de Marines Espaciales consideran que los Halcones de Fuego son siniestros, soberbios y cuyo hermanamiento con otros compañeros Astartes deja mucho que desear. Algunos han llegado incluso a sugerir que están corruptos por algún defecto en su semilla genética, aunque nadie se atrevería a poner en duda su efectividad en combate.

ORGANIZACIÓN
Los Halcones de Fuego formalmente siguen los dictados del Codex Astartes en cuanto a la división táctica y logística de sus tropas, con alguna ligera variación de insignias y cadena de mando en cuanto a uso y estructura. Especialmente los títulos y nomenclaturas que usan los Halcones de Fuego presentan marcadas diferencias respecto del Codex. La doctrina táctica de los Halcones de Fuego siempre se ha caracterizado por el uso de tácticas de asalto, combate cuerpo a cuerpo y, sobre todo, la aplicación brutal de una fuerza descomunal muy focalizada para aplastar al enemigo. En este aspecto, tienden a emplear unidades de asalto, y los Halcones de Fuego habitualmente despliegan la mayoría de su Primera Compañía en escuadras de Veteranos de Vanguardia en aquellas situaciones en que no resulte aconsejable el empleo de exterminadores. Incluso sus escuadras tácticas y de devastadores prefieren trabar combate a quemarropa siempre que les es posible, y utilizan con asiduidad la armadura Mk.III ?armadura de hierro?, especialmente en abordajes. De la misma manera, el Capítulo prefiere determinados modelos de Land Raider, como el Cruzado o el Redentor, así como baterías de Vindicators a campo abierto para abrir brechas en cualquier posición para de esta manera permitir a los Halcones de fuego trabarse con el enemigo. A la inversa, los Halcones de Fuego rehúyen del uso de material defensivo siempre que pueden, despreciando la ?infame? naturaleza de bombardeos prolongados o del fuego de largo alcance, por considerarlo ineficaz e inadecuado para el honor de los Astartes.
El Capítulo en su conjunto también es conocido por evitar el uso de camuflaje (incluso de los patrones permitidos por el Codex), por considerarlo ?la librea de los bellacos?, por citar a uno de los primeros Señores del Capítulo, y entienden su propia librea de sangre carmesí y amarillo fuego como un signo visible para sus enemigos de la destrucción y purificación que traen sobre ellos. Entre sus rangos superiores, las calaveras y otros símbolos de supervivencia contra toda probabilidad y de desprecio por la muerte son también cada vez más comunes. Todos los halcones de Fuego están acostumbrados a modificar su armadura con heráldica personal para reflejar sus hazañas y las batallas en las que han tomado parte. Al ser una fuerza basada en una flota, el Capítulo de los Halcones de Fuego se encuentra bien equipado, tanto de navíos de línea como de naves de escolta, y sus Compañías de Batalla se encuentran permanentemente repartidas para su despliegue entre sus naves, con sus Compañías de Reserva, teniendo la Primera Compañía y el alto mando su base en la enorme fortaleza estelar Raptorus Rex. El considerable tamaño de esta flota también ha generado una necesidad de un número sustancialmente mayor de lo normal de siervos y servidores para cubrir las tripulaciones y llevas a cabo los cometidos de apoyo. Esta enorme fuerza humana supone un cuerpo de sirvientes obligados de los cuales los Halcones de Fuego exigen total obediencia y a quienes consideran completamente prescindibles.

HONORES DE BATALLA MÁS NOTORIOS
Las Guerras de la Apostasía (circa .738.M36)
El primer honor de batalla de los Halcones de Fuego del que existe constancia es posiblemente también el mayor. El entonces joven Capítulo se unió al frente común que formaron los Puños Imperiales, los Templarios Negros y los Bebedores de Almas, junto con la Tecnoguardia Marciana contra la corrupción y atrocidades del megalómano Goge Vandire. Lucharon con bravura en muchas grandes batallas contra las fuerzas apóstatas del loco Vandire, quien se había autoproclamado Alto Señor del Administratum y Eclesiarca. Los Halcones de Fuego pagaron por su desafío con la pérdida de su mundo natal, Zhoros, a causa de un bombardeo termal masivo por la flota de las Fratrías Militantes, el cual destruyó la atmósfera del planeta y arrasó su superficie, dejándolo convertido en un montón de cenizas carbonizadas. De todos modos, los Halcones de Fuego no se rindieron, y desempeñaron un papel clave en el derrocamiento de Vandire, tomando parte en el ataque sobre la Sagrada Terra que al final depuso al loco Alto Señor, así como en otros cientos de combates contra sus fanáticos. En los días que siguieron al fin del Reinado de la Sangre, los Halcones de Fuego se encontraron con que estaban hechos trizas, sin mundo natal y con un simple puñado de hermanos de batalla supervivientes, y comprendieron que les llevaría siglos volver a recuperar su fuerza original. Se cree que fue por estas fechas cuando recibieron la Raptorus Rex, una enorme fortaleza estelar con capacidad de navegación por la Disformidad de una clase extraña incluso en los lejanos días de la Gran Cruzada, como un regalo de manos del mismísimo Sebastian Thor.

La Gran Purga Malagantina (770.M38-791.M38)
Los Halcones de Fuego son uno de los cinco Capítulos conocidos conjuntamente como los ?Manus Irae?, elegidos para llevar la ira del Emperador a Sector hereje de Malagant, en el Segmentum Tempestus. [nota: Los ?Fragmentos Negros? del Cardenal Bloch el Injuriado, una de las pocas fuentes disponibles sobre la Purga, indica que los ?Manus Irae? eran cinco Capítulos, pero sólo nombra a tres: Los Halcones de Fuego, los Cráneos Plateados y la Guardia del Osario]. El papel detallado que desempeñaron en un episodio de la historia imperial largamente olvidado de la conciencia general, incluso de las Adepta Sororitas, sigue siendo un secreto incluso para la Inquisición, puesto que los registros se encuentran sellados en las oscuras cámaras de las Bóvedas de Celarno en la Sagrada Terra. Lo que se sabe es que los Manus Irae fueron elogiados por los Altos Señores por ?no escatimar esfuerzos en dar un sangriento y temible ejemplo para los dominios de a Humanidad?. Se cree que las muertes de esta campaña de veintiún años alcanzaron los cientos de miles de millones, a medida que mundos enteros eran pasados por la espada o purificados con letales armas víricas. Como reconocimiento, los Altos Señores de Terra concedieron en propiedad a los Halcones de Fuego el mundo feudal de Cousteau IX, aunque posteriormente algunos de los otros Capítulos les fueron rehuyendo por sus despiadadas purgas entre las poblaciones civiles.

Las Puniciones de Golgotha (varios, M.40-M.41)
Convertidos una vez más en un Capítulo basado en una flota, después de que sus segundo mundo natal se hubiera tornado inhabitable, los Halcones de Fuego tomaron sobre sí mismos un juramento sagrado de llevar a cabo diversas ?puniciones? en la región de los Desechos de Golgotha. Fueron una serie de Cruzadas en esta oscura y belicosa área, trece concretamente, entre 228.M40 y 902.M41, la última inmediatamente antes de la Guerra de Badab. Estas misiones variaron desde el uso de la totalidad del poder de la flota del Capítulo, como la guerra que acabó con la dominación xénica de la Trinidad Zharth-Omog, en la Tercera Punición, hasta el uso de un único crucero de asalto, el Estrella Asesina, el cual cazó a la Compañía Maldita de renegados de Lord Caustos, en la Décima Punición.
La última Punición de la que se tiene constancia hasta la fecha es la Decimotercera, que vio al grueso de la flota del Capítulo dividirse en tres formaciones de punta de lanza que bordearon el sur de los Desechos de Golgotha y atacaron y persiguieron cuantos objetivos encontraron en su camino, destacando la localización de la colonia perdida de la Pista de Jenkin y su destrucción mediante exterminatus, por la abominable corrupción en la que habían caído sus otrora habitantes humanos. Fue un crucero avanzado de vanguardia de esta última parte de la flota el que fue enviado a los bordes de la zona del Torbellino y cuyo posterior ataque y captura por el Capítulo de Marines Espaciales de los Guerreros Mantis desencadenaría la calamidad que les sobrevino.

Disposición en la Guerra de Badab
Los Halcones de Fuego se vieron involucrados en la Guerra principalmente por las maquinaciones políticas del Sátrapa imperial Tanit Koenig, Lord Gobernador del Sector Karthago. Koenig solicitó su ayuda para investigar la desaparición de naves de Khartago en el sur galáctico de los Desechos de Golgotha. Ello desembocó en el ataque y captura de su nave de vanguardia, la Heraldo Rojo, por los Guerreros Mantis, lo cual desencadenó la Guerra de Badab en toda su furia en 904.M41. El Capítulo de los Halcones de Fuego se vio rápida y totalmente involucrado en el conflicto, con un frente de hermanos de batalla del 86% de la fuerza total del Capítulo al comienzo de la guerra. También era notoria su extremadamente poderosa flota, la cual incluía la fortaleza estelar Raptorus Rex, dos barcazas de batalla, siete cruceros de diversas clases y más de treinta naves de escolta y aprovisionamiento. Ello suponía una fuerza naval que excedía con creces lo que cabría esperar de dos Capítulos normales juntos.
A pesar del poder de su flota, los Halcones de Fuego sufrieron terribles bajas en los primeros años de la guerra, tanto en términos de hermanos de batalla como de naves, aunque quizá esto no sea tan sorprendente teniendo en cuenta la ventaja numérica de las fuerzas secesionistas en este período. Como el primer Capítulo leal que se trabó en batalla con los Secesionistas de Badab (aunque se puede argumentar que, hasta el Edicto Legatino contra Huron y sus aliados, ambos lados estaban enfrentándose en un conflicto no declarado), rápidamente se encontraron haciendo frente a una fuerza de tropas igualmente poderosas, pero numéricamente superiores. Sin la ventaja de su enorme flota, su furia innata y la ayuda de las tropas Khartanas, probablemente hubieran sido rápidamente aniquilados antes de que llegaran los refuerzos de los Marines Errantes. Aun así, las bajas en los primeros años del conflicto fueron todavía elevadas, especialmente en las naves de guerra, siendo la Raptorus Rex la única superviviente de todos los navíos de línea del Capítulo.
De esta manera, se estima que, en el tercer año de guerra, las bajas ya habían reducido las fuerzas efectivas del Capítulo a un 22%, y Lazaerek se vio obligado a ceder ante la presión del mando leal y retirar sus fuerzas supervivientes de la línea del frente antes de que se pusiera en peligro la propia existencia del Capítulo (o tal vez temiendo la intervención de la Inquisición). Los vapuleados Halcones de Fuego fueron trasladados a la retaguardia hasta prácticamente el final de la campaña. En los últimos años de la guerra, Lazaerek consiguió que su Capítulo se involucrara de nuevo en la lucha, y la fortaleza Raptorus Rex, que era la nave de guerra más poderosa en la Zona del Torbellino, se empleó como eje del bloqueo de Angstrom.

Apéndice: Gran Maestre Lazaerek.
Merece la pena dejar constancia en este registro de la historia del Caballero Comandante Stibor Lazaerek, Gran Maestre de los Halcones de Fuego durante la Guerra de Badab. Al principio del conflicto, Lazaerek tenía más de seis siglos de edad y una salud delicada debido a las numerosas heridas de guerra acumuladas a lo largo de su carrera. Era una figura que despertaba cierta controversia entre sus iguales, considerado por las autoridades imperiales como un individuo amargado y orgulloso, aunque indudablemente, un competente general cuyo valor personal nadie cuestiona. Los datos sugieren que, durante su mandato, dirigió al Capítulo en varias disputas con otros comandantes imperiales y señores Astartes, y es notoriamente conocido su rencor preexistente contra los Garras Astrales. La causa de esta rencilla se remonta a las batallas contra la infestación del Caos en el Racimo Lycanthos casi un siglo antes del conflicto de Badab. En aquel entonces, Huron acababa de ser aclamado líder de la campaña de Lycanthos por los demás comandantes Marines Espaciales, por encima de Lazaerek, quien era más veterano, generando malestar entre los Halcones de Fuego. Se cree que esta rencilla entre los dos Señores de Capítulo fue un factor decisivo para que los Halcones de Fuego se involucraran en las etapas finales del Cisma de Badab, convirtiéndolo en una guerra en toda regla.

Apéndice: Tradiciones Marciales de los Halcones de Fuego.
Como Capítulo, los Halcones de Fuego han ganado gran renombre por destacar en la destreza individual en combate y por el orgullo marcial de sus guerreros. Se incentivan los duelos con espadas tradicionales y con hierros candentes entre sus filas cuando no se encuentran en campaña, tanto por honor como para solucionar agravios entre los hermanos de batalla, llegándose en ocasiones a luchar a muerte. Se cree que esta tradición tiene su origen en las castas guerreras del primer mundo natal, Zhoros, y ha sido preservado deliberadamente por el Capítulo y dirigido por los Capellanes. Tradicionalmente también se añaden títulos heráldicos feudales a la nomenclatura de la cadena de mando de los Halcones de Fuego. Estos títulos se conceden por el Gran Maestre del Capítulo como reconocimiento por actos de valentía y destreza con las armas por parte de Marines Espaciales individuales (dando lugar así a títulos como Caballero-Capitán, Sargento-Preceptor, etc., siendo muy comunes entre ellos). Sin el reconocimiento y consecución de la gloria personal de esta manera, la promoción dentro del Capítulo no es posible.

Desconectado Koniev

  • Jugador Viejoestilo
  • Usuario Héroe
  • *****
  • Mensajes: 3.464
  • Solo participo en Torneos Hogareños
Re: La Guerra de Badab Campaña Adeptvs: Capitulos del conflicto.
« Respuesta #36 en: 25 de Octubre de 2010, 15:57:17 »
aqui va el trasfondo completo de los Marines errantes, mis disculpas por los fallos que haya. Mañana tocan reglas.


Nombre del capitulo:  Marines errantes
Fundación: 23ª (M37)
Mundo Natal/Despliegue :  Basados en flota/capitulo cruzado
Monasterio Fortaleza: Vilamus (deposito de semilla genética)
Semilla genética : Ultramarines (Guerreros águila)
Descendientes conocidos : ninguno

MARINES  ERRANTES

Un noble capítulo de renombre que abarca las estrellas, los propios registros históricos  de los  Marines Errantes les sitúan en la 23ª Fundación de Adeptus Astartes, la cual muchas fuentes sitúan en la parte final del 37º milenio. Los eruditos imperiales consideran a la 23ª como parte de una serie de fundaciones realizadas sobre ese periodo destinadas a recuperar el poder y el alcance de las fuerzas de Marines espaciales que habían sufrido considerables perdidas durante el anterior milenio. El Requiem Malesent de San Kybra presenta pruebas de que al menos 57 capítulos de Marines Espaciales fueron directamente  destruidos, o se declararon renegados o fueron declarados perdidos durante este turbulento periodo, el cual fue testigo de los horrores del reino de la Sangre, la Plaga del Descreimiento, la desastrosa fundación Maldita y las fuerzas del Caos y los Orkos  saqueaban casi sin oposición las fronteras del Imperio.

Dadas estas alarmantes circunstancias, los Marines Errantes, junto a otros capítulos como los Heraldos Imperiales y los Cobras de Acero, fueron del conjunto concebidos como capítulos cuya existencia seria de cruzada continua y se crearon de los mas estables depósitos de semilla genética disponibles.
Documentos depositados y consagrados desde aquellos tiempos, preservados en los archivos de los Marines Errantes en Vilamus exhortan a "...siempre buscar y dar batalla, no conociendo ningún hogar por la gracia del Divino Emperador, teniendo como único propósito la destrucción de los enemigos de la Humanidad".Desde sus inicios los Marines Errantes han perseguido este fin obedientemente, viajando de forma incesante por zonas de guerra entre las distantes, remotas estrellas del imperio, y son uno de los pocos capítulos que han realizado cruzadas mas allá las fronteras de los dominio s de la humanidad y han regresado.

Mas detalles de los orígenes de los Marines Errantes pueden ser encontrados en el Mythos Angelica Mortis. el gran trabajo sobre los Marines Espaciales de esa época, se enumeran cinco nuevos capítulos fundados como Capítulos cruzados y sus progenitores, con los Marines Errantes registrados como sucesores  de los Guerreros Águila, lo que les sitúa como parte de la línea de los Ultramarines, lo que es reforzado por sus propias tradiciones y la  heráldica,  el por qué  a los Guerreros Águila en particular se les señaló con el  honor de  un capitulo "con nombre"  fundado desde sus filas permanece perdido para la posteridad..

Desde su fundación, los Marines errantes se han forjado una gloriosa serie de honores de batalla comprometiéndose en una cruzada tras otra en nombre del emperador, alguna de las cuales aun resaltan en las paginas de la historia, mientras que otras han sido olvidadas largo tiempo atrás y apartadas de la memoria por las incesantes mareas de la guerra.
El capitulo estuvo involucrado de forma notable en las muchas guerras surgidas en la era de la Redención cuando el Credo del Ministorum fue reimpuesto en un rebelde imperio lavando la sangre de la Apostasía. Sin embargo es por sus ultimas cruzadas en la oscuridad del exterior de la galaxia por la que son justamente afamados.El capitulo es conocido por haber formado el pilar básico de la Cruzada del Despecho mas allá de la Franja Oeste a principios del M39, la Segunda expedición extragaláctica y del mas tarde maldito Viaje de Kadirov al Abismo Hazeroth, de la cual la barcaza de batalla del ca`pítulo fue la única superviviente en volver de tal oscura y embrujada región. Esta ultima expedición estuvo de cerca de deshacer el capitulo y la verdad es que aunque se reconstruyó la fuerza del capitulo en términos de hermanos de batalla y armamento básico ciertas perdidas son difícilmente reemplazables, tales como Dreadnoughts. Land Raiders y las antiguas naves de batalla que nunca podrían hacerse bien de nuevo.

ORGANIZACIÓN

Los Marines errantes son un capitulo cruzado basado en flota, y aunque sigue los preceptos del Codex Astartes como forma básica de esquema de organización en la práctica ha modificado estos preceptos para adaptarse mejor a sus necesidades y esquemas de despliegue.Por ejemplo, cada uno de los capitanes de compañía y altos oficiales tienen asignado una nave insignia particular en la flota del capitulo (usualmente un crucero) y se espera que actúen de forma autónoma de la jerarquía del capitulo por largos periodos si es necesario.

La 1ª Compañía de veteranos y la 10ª de exploradores aunque nominalmente basados en la barcaza de batalla  del capitulo están usualmente dispersos en comandos individuales y pueden variar considerablemente  en tamaño según necesidades operacionales. Debido a perdidas  históricas de cierto tipo de equipos avanzados que nunca han sido reemplazados el capitulo a aprendido a dosificar  cuidadosamente ciertos equipos, como las armaduras de exterminador, y sus tecnomarines han llegado a ser expertos no solo en reparar y mantener lo que tienen sino también en reclamar y restaurar las  armas y el equipamiento que se encuentran en sus largas cruzadas.Esto llevó a cierta preocupación en el pasado sobre el uso de armas no aprobadas por el codex por parte de los Marines Errantes, e incluso de la incorporación de armamento xenos en sus filas, aunque tales prácticas heréticas nunca fueron probadas.

Como sucede habitualmente con los capítulos basados en flotas, los Marines Errantes no suelen ser desplegados en masa excepto en una cruzada mayor declarada por el señor del capítulo, en vez de ello las fuerzas de los Marines Errantes son comúnmente asignadas a distintas fuerzas de tarea desplegadas en varias expediciones y zonas de guerra y son a menudo dispersadas en una vasta sección de espacio. No es inusual para una fuerza de tareas particular estar sin comunicación con el resto del capitulo durante años, quizás incluso décadas, dados estos factores cada compañía y grupo de combate tienen la obligación de manejar sus propios asuntos y reclutar nuevos iniciados cuando la oportunidad surge y sin tener una fuente única de aspirantes, devolviendo a los nuevos reclutas a la 10ª Compañía para completar su entrenamiento formal cuando se puede.Como resultado es prácticamente imposible saber el tamaño y fuerza exacto del capitulo en un momento dado, y puede ser el caso de que en ciertas circunstancias los Marines Errantes hayan estado bastante por encima del mandato del Codex de un millar de hermanos de batalla a la vez.


Adenda

Es de notar la importancia y reverencia que  los Marines errantes le dan a la salvaguardia de su futuro y la preservación de su semilla genética. Aunque son n capitulo basado en flotas se sabe que el numero de apotecarios en el capitulo es  mayor de lo normal y que mantienen un   repositorio /fortaleza en Vilamus además de su papel normal en el capítulo. Esta labor secundaria es por labores prácticas además de rituales, ya que el capitulo ha sufrido severas bajas de sus hermanos en el pasado en lugares donde no se pudo recuperar sus progenoides. Este es un riesgo para todo capitulo cruzado al cual sus acciones pueden llevar al vacío mas allá del imperio o al interior de territorios enemigos, o simplemente algunas de las cruzadas simplemente desaparecen en la disformidad, para no retornar nunca.En tales desastres los almacenes de semilla genética de Vilamus los han salvado de la ruina varias veces.Esta fortaleza esta usualmente ocupada por cualquier compañía de Marines Errantes que esté necesitada de reconstruir sus fuerza en ese momento y además esta protegida tras capas y capas de defensas automáticas.


HONORES DE BATALLA SELECCIONADAS

La Hermandad de Elcade (390.M38-433.M38)

Los Marines Errantes han tenido una especie de retorcidas y oscuras ataduras con la gran casa Rogue Trader  de los Ecale, data de un pacto sellado con sangre entre el capitulo y el legendario Sia´hadn Ecale en 601 390.M38.La causa exacta y naturaleza completa de este pacto permanece en un secreto inviolado por ambas partes. Lo primero de este pacto conocido por los cronistas imperiales es que el capitulo al completo unió sus fuerzas al respetable ejercito del Rogue Trader en un peligroso viaje de guerra y exploración a las Estrellas Ghoul que duro mas de 40 años. Incluso desde entonces pequeños contingentes del los Marines Errantes operando fuera de la estructura usual del capitulo han servido siempre al lado de los herederos del Rogue Trader, dejando el capitulo durante años antes de volver  a las filas del mismo  llevando los sellos de los honores de batalla ganados con los Ecale en sus armaduras.
Para la casa de Rogue Trader los Marines Errantes son aliados invaluables que pocos de los de sus casta pueden llamar a su lado con certeza de que acudan, aunque para el capitulo mismo los que gana con el pacto o la deuda que deba pagar con su ayuda permanece en secreto para los extraños.

La Cruzada Corintia (698.M41-705.M41)

Una de las mas conocidas acciones de Marines en la mitad del M41, la Cruzada Corintia fue concebida y dirigida por el legendario señor de los Ultramarines, Marneus Calgar.
La Cruzada se comprendía de las fuerzas combinadas de los Ultramarines, Ángeles de Absolución, Lamentadores, Cráneos Plateados Guadañas del Emperador y Marines Errantes y mas de 50 regimientos de Guardia Imperial contra e masivo poder del Waaagh! Skargor, el cual tenia el centro de su poder en los pantanos hirvientes del sistema Corinto dentro del imperio orko de Charadon. Durante esta altamente exitosa cruzada los Marines errantes fueron  seleccionados para un particular honor por dos razones, una serie de acciones de abordaje contra los cruceros error de la flota de Skargor y por el rescate con grandes riesgos de la asediada 3ª Compañía de los Ultramarines, los Ultramarines fueron atrapados en la polvorienta luna de Lhak después de la destrucción de su crucero de asalto en la órbita de la luna, luchando contra una abrumadora superioridad numérica los Marines Errantes se abrieron camino a través de la horda de piratas y naves ariete sitiadoras para extraer a sus hermanos progenitores de la superficie. En reconocimiento Marneus Calgar recompensó a los Marines Errantes con una de las sagradas  armas reliquia de los Ultramarines como símbolo del mutuo lazo de sangre entre los dos capítulos. El éxito de la cruzada Corintia no solo decapito y disperso el waaagh Skargor sino que retraso cualquier incursión mayor de fuerzas orcas desde Charadon por mas de 30 años.

DISPOSICIÓN DE LA GUERRA DE BADAB


La presencia del capitulo en la Guerra de Badab fue temprana y sangrienta, los Marines Errantes fueron uno de los primeros capítulos en tomar las armas frente al los Garras Astrales y sus aliados. Llegaron a la zona del Torbellino expresamente para apoyar a los halcones de Fuego en batalla, siguiendo la petición directa de los mismos antes de que la guerra comenzara.Los Marines errante sr respondieron a esta llamada redirigiendo una poderosa fuerza de al menos 6 compañías que se estaba concentrando en las fronteras del Imperio como parte de la preparación de la Tercera expedición Extra-Galactica. La fuerza de Marines Errantes envió a su vanguardia de  cruceros de largo alcance para alcanzar el Torbellino con rapidez, y aunque esto evitó que los Halcones de Fuego fuesen desbordados, la falta de las naves pesadas o los escoltas les dejo con una vulnerabilidad estratégica en la guerra.

La Guerra de Badab crecía en intensidad rápidamente y los marines errantes se encontraron cogidos entre el deseo de los Halcones de Fuego de atacar y destruir a Huron y sus aliados a cualquier coste y la inmediata y creciente necesidad de proteger el trafico de naves y las colonias del sector Kathargo de los ataques de fuerzas incursoras secesionistas. Este conflicto de intereses se complico mas aun debido a los lazos de lealtad y sangre entre los Marines errantes y los Lamentadores junto a los cuales habían luchado recientemente en la Cruzada Corintia y ahora se encontraban en bandos opuestos de la lucha. esto llevó a incidentes en los que los Marines Errantes fallaron en hacer algo mas que expulsar a los incursores de los Lamentadores en los raids lanzados por estos, y en los que ambos bandos se daban cuartel levantado las iras de sus aliados. Esta consideración de enemigo honorable no se daba sin embargo con los Guerreros Mantis, rápidamente en sus batallas contra estos esquivos enemigos los Marines errantes realizaron acciones despiadadas, destruyendo navíos asaltados por los Guerreros Mantis en vez de abordarlos para echarlos en combate cuerpo a cuerpo e incluso bombardearon una ciudad en Sagan V desde la órbita en vez de arriesgarse a una emboscada de los Guerreros Mantis  en sus enmarañadas callejuelas. Los Marines errantes pagaron un sangriento precio por esta inmisericorde política, cuando en 905.M41 usaron  practica de los marines Errantes de usar una fuerza abrumadora contra ellos,  2 compañías dirigidas por el Señor de Capitulo Corwin Admatha fueron atraídos mediante una retirada simulada,  con esta acción los Guerreros Mantis sirvieron de cebo y llevaron a los Marines errantes  a una emboscada éxitos en la luna industrial de la Caída de Bellerophon. Los Marines errantes usaron entonces sus superioridad en naves de guerra pesadas, primero para aislar a los Marines Errantes en tierra y después lanzando puntas de lanza de unidades de interdicción desplegadas desde Thunderhawks para destruir de forma despiadada a la estructura de mando de los Marines Errantes, matando a Admatha, 2 capellanes de compañía y al capitán de la 3ª compañía en un corto espacio de tiempo. El resto de los marines errantes fueron rodeados y hubieran sido aniquilados pero fueron sacados de la trampa en un osado rescate dirigido por el capitán  restante, el malhadado pero resuelto  Anton Narvaez. El capitán y su compañía estaban a bordo del crucero de asalto Estrella Chacal, el cual había sido previamente dañado durante el desastroso incidente de Urdeta y por ello se había retrasado de la fuerza principal de los Marines Errantes escapando de la trampa. Reuniendo a las dispersas  fuerzas leales las naves de Narvaez montaron una operación de rescate que lucho con éxito  para crear una vía de escape de la trampa pese a sufrir graves perdidas, pese a todo el contingente de marines errantes quedo destrozado tras la emboscada.
Asumiendo el rango provisional de Teniente Comandante , Narvaez, ahora al mando del diezmado capítulo  fue forzado mediante continuos asaltos a retirarse a las fronteras del sector Karthago, donde se reagruparon bajo su liderazgo. Los Marines Errantes se restringieron a si mismos a tareas de protección de naves imperiales durante el año siguiente  y lucharon en acciones cuidadosamente elegidas, hasta que finalmente se retiraron de la guerra. , agraviados no solo por sus perdidas sino por lo que consideraron una traición de los Halcones llameantes su retirada coincidió con la llegada de tropas leales de refresco.
Vino un mago y lo hizo

Desconectado Gonfrask

  • Señor Lobo de una Compañia Perdida más
  • Moderador
    Adeptvs Mechanicvs
  • *****
  • Mensajes: 13.391
Re: La Guerra de Badab Campaña Adeptvs: Capitulos del conflicto.
« Respuesta #37 en: 25 de Octubre de 2010, 20:54:18 »
Ah mira, no solo es importante para ellos, es casi imprescindible
No puedes esconderte, huelo tu corrupcion
La Forja de Gonfrask (Blog)

Desconectado Suber

  • Jugador Viejoestilo
  • Moderador
    Adeptvs Mechanicvs
  • *****
  • Mensajes: 8.718
  • Dinosaurio del Warhammer
Re: La Guerra de Badab Campaña Adeptvs: Capitulos del conflicto.
« Respuesta #38 en: 26 de Octubre de 2010, 23:53:05 »
Me lanzo con los Escorpiones Rojos (confieso que no lo he releído después de la traducción, así que por favor, señaladme las pegas que veáis):

Nombre del Capítulo: Escorpiones Rojos
Fundación: Desconocida [Los datos señalan que es previa al M.35]
Mundo natal: Zaebus Minoris/ Capítulo en Cruzada.
Fortaleza-Monasterio: Vigilia, una estaciónd e batalla que orbita sobre el mundo feudal de Zaebus Minoris [ubicación exacta desconocida, Fisura Ordon]
Semilla genética: Desconocida/sin información.
Descendentes conocidos: Ninguno.
?No hay mayor ofensa que traicionar la voluntad del Emperador; para un hombre normal puede haber expiación para tal pecado en la muerte, pero para un miembro de los Astartes, ni siquiera la tumba puede contener suficiente sufrimiento para pagar por este crimen?, Carab Culln.



Los Escorpiones Rojos, un intransigente y férreo Capítulo, siempre han estado listos, en sus cinco mil años de historia registrada, para la defensa del Imperio, luchar contra aquellos que lo ponen en peligro y castigar a aquellos que lo traicionan. Son fanáticamente leales al Emperador, en cuya divinidad creen sin ninguna duda. Siguen estrictamente el Codex Astartes, el cual consideran una escritura sagrada. Son tradicionalistas incondicionales entre los Marines Espaciales, así como acérrimos protectores del orden y autoridad imperiales, y siempre han respondido con premura a las llamadas de gobernadores imperiales y cardenales acosados por la traición y la herejía dentro de sus propias filas. Su odio visceral hacia los alienígenas y mutantes también se ha vuelto célebre a través de las estrellas, así como su devoción por la pureza y el desprecio por cualquier desviación de la raza humana.
A pesar del largo e impecable historial militar de los Escorpiones Rojos, todavía hay quien desconfía de ellos, basándose únicamente en que los orígenes del Capítulo siguen siendo todo un misterio, así como la Fundación a la que pertenecen o el Capítulo primogenitor del cual se tomó su semilla genética. Una semilla genética la cual, además de destacar por su absoluta ausencia de cualquier tipo de deterioro o corrupción, no presenta ninguna señal que permita rastrearla (ni siquiera por aproximación) hasta una de las Legiones de Marines Espaciales originales. De hecho, algunas de las creencias más arraigadas en el seno del Capítulo se basan precisamente en la pureza y consistencia de su semilla genética, e irán hasta donde haga falta para preservarla recuperar la semilla de los hermanos caídos para de esta forma asegurar el futuro del Capítulo. Para los Escorpiones Rojos, la corrupción de la semilla genética supondría la debilidad, tanto suya como la de cualquier otro Capítulo de Marines Espaciales y, por tanto, la debilidad del tejido mismo del Imperio, algo que simplemente no pueden permitir.
La creencia fanática de los Escorpiones Rojos en su propia pureza, y hasta dónde están dispuestos a llegar para preservarla, ha generado un fuerte aislamiento del Capítulo siempre que ha tenido que colaborar con otras instituciones imperiales en cualquier cosa que exceda el nivel militar puramente práctico, y por ello ni mantienen dominios ni se encuentran sujetos a nada que no sea su propio sentido del deber. Como Capítulo, son extremadamente xenófobos, y bajo ninguna circunstancia contemplarán la posibilidad de servir junto a alienígenas, o aliarse con ellos, ni siquiera aunque les cueste la vida. De hecho, son extraordinariamente intolerantes con cualquier desviación genética de la raza humana pura, y desprecian profundamente a los subhumanos y mutantes de cualquier clase, y habitualmente han rehusado combatir como hermanos de armas con esas ?abominaciones?. La única excepción que permiten es la de aquellos pocos a los que consideran dignos, por haber sido creados por la mano divina del Emperador (Adeptus Astartes y Navegantes, por ejemplo), pero incluso en esos casos hay límites a lo que están dispuestos a tolerar.
El de los Escorpiones Rojos es un Capítulo con base en una flota, la cual se encuentra constantemente en movimiento, viajando entre zonas de guerra y permitiendo así una cierta disponibilidad de tropas para quienes soliciten su ayuda, siempre que el Capítulo les considere merecedores de ella. A lo largo de su historia han luchado en cada esquina del Imperio y han tomado parte en muchos grandes conflictos, y son justamente renombrados por su papel en el Conflicto Helicano, el Asedio de Helios o las batallas contra la odiada Marea de Sangre. Han combatido solos tanto como junto a otros guerreros del Imperio y, aunque se les ha considerado perdidos en varias ocasiones, siempre han regresado del abismo para desenvainar nuevamente sus espadas al servicio del Emperador. Un ejemplo destacable de ello lo supuso la Cruzada en la que se embarcó el Capítulo entero en la peligrosa región de la Fisura Ordon, en la zona sudoccidental del Segmentum Tempestus en M.39, la cual estaba plagada de rápidos espaciales, tormentas gravíticas y otros fenómenos letales. Las circunstancias exactas del largo viaje de los Escorpiones Rojos en esta mortífera área siguen siendo un misterio, pero durante más de trescientos años el Capítulo permaneció sin contacto de ningún tipo con el Imperio y se declaró perdido.
Tras la reaparición triunfal de los Escorpiones Rojos en la batalla de las Hermanas Grises contra los Amos de la Noche en Oriflame, se constató que el Capítulo había fundado una estación orbital de batalla llamada Vigilia sobre el mundo primitivo de Zaebus Minoris, en el interior de la Fisura Ordon, como base permanente. Aparte del propio Capítulo y de un puñado de miembros de alto rango del Administratum, los Escorpiones Rojos han mantenido en secreto la ubicación exacta del Sistema Zaebus y las rutas seguras necesarias para llegar hasta él, protegiendo así la seguridad de su pilar fundamental de reclutamiento. Incluso ahora que han reclamado un planeta como propio, los Escorpiones Rojos siguen siendo un Capítulo móvil y en cruzada constante, usando Vigilia y Zaebus Minoris simplemente como una mera base de operaciones más que como el centro de unos dominios, y continúan patrullando todo el sur y oeste galácticos en busca de los enemigos de la Humanidad.

Organización
Los Escorpiones Rojos siguen, tanto en estructura como en doctrina, los dictados del Codex Astartes, y se pueden considerar considerar un Capítulo Codex casi en cada detalle, aunque se ha venido observando que los Capellanes y Comandantes del Capítulo han elaborado algunas interpretaciones propias del texto. Las estructuras internas de los Escorpiones Rojos son tremendamente autoritarias, y la disciplina y el orden en sus filas es absoluto. Se da por sentado que las órdenes de los superiores deben ser obedecidas por parte de los hermanos de batalla bajo su mando sin vacilar en cualquier circunstancia, sea o no en combate. Cada Capitán de Compañía es conocido con el título honorífico de ?Comandante?, mientras que el Señor del Capítulo recibe el título de ?Gran Comandante? y, como tradición, el segundo al mando de los Escorpiones Rojos es el Señor del Apotecarión. Debido al importante lugar de honor que tiene la pureza genética en el dogma de los Escorpiones Rojos, el Capítulo cuenta con un número mayor de Apotecarios que la mayoría de los demás Capítulos de Marines Espaciales. La labor sagrada de estos Apotecarios es mantener una vigilancia constante sobre sus hermanos para evitar cualquier tipo de corrupción bioquímica. Habitualmente se despliega a los Apotecarios de los Escorpiones Rojos en la primera línea del frente, ubicándoles en escuadras tácticas para asegurarse de que pueden recoger la valiosa semilla genética de sus hermanos caídos.
Tal y como dicta el Codex Astartes, los Escorpiones Rojos se valen de plena variedad de armamento siempre que les es posible, coordinando los distintos elementos del Capítulo para alcanzar los objetivos tácticos y estratégicos en cualquier tipo de conflicto. Cada Escorpión Rojo es un combatiente altamente disciplinado y se espera de él que domine cada faceta imaginable de la guerra que prevea el Codex, así como que esté disponible para ser reasignado a distintos tipos de escuadra o a otra Compañía según surjan las necesidades. Aunque el Capítulo sigue fielmente el Codex en su despliegue táctico y estratégico, es cierto que ha mostrado una inesperada capacidad de innovación cuando ello ha sido preciso. Un ejemplo especialmente destacado tuvo lugar en el legendario Asedio de Helios, en las postrimerías del M.38, cuando los Tecnomarines del Capítulo desarrollaron espontáneamente el Land Raider Helios, un modelo que sacrifica la capacidad de transporte a favor de la potencia de fuego de largo alcance del lanzamisiles Whirlwind. La causa de este hito fundamental se debe en no poca medida a la profunda reticencia a depender enteramente de la artillería de una Guardia Imperial a la que consideraban se había corrompido. Desde entonces, otros Capítulos de Marines Espaciales han incorporado el Land Raider Helios a sus arsenales, e incluso la validez del modelo ha recibido la aprobación del Culto Mechanicus de Marte.
Por otra parte, aunque son perfectamente capaces de emplear ese tipo de tácticas siempre que haga falta (como quedó demostrado durante el Incidente Angstrom durante la Guerra de Badab), los Escorpiones Rojos son famosos por disgustarles profundamente las operaciones encubiertas, pues prefieren trabarse y vender al enemigo a campo abierto. Consideran que ese oscuro modo de hacer la guerra, así como las añagazas que conlleva, como el camuflaje y la infiltración, son tremendamente deshonrosas, y las evitan salvo que sea imperiosamente necesario. Como consecuencia de esta actitud, por lo general la Décima Compañía de los Escorpiones Rojos, formada por escuadras de Exploradores neófitos, despliega en primera línea de combate, en lugar de desempeñar cometidos de reconocimiento, y su empleo táctico es el de asegurar posiciones de fuego en terreno poco accesible o ser utilizadas como fuerza auxiliar para responder a las situaciones que se puedan presentar durante la batalla.
La armería de los Escorpiones Rojos está bien surtida, y se sabe que emplean un gran número de blindados y de Dreadnoughts de distintas variantes, teniéndose constancia de que tienen un número envidiable concretamente de cápsulas de desembarco y de Land Raiders. La forja de su Capítulo también es famosa por mantener (y producir en cantidades limitadas) una variedad de distintos modelos de armadura de Marines Espaciales, especialmente la famosa servoarmadura MkIV ?Maximus?, que habitualmente emplean los veteranos del Capítulo como muestra de rango y honor. De la misma manera, el Capítulo pone mucho ahínco en la calidad de sus armas, concediendo a menudo como recompensa para sus veteranos un arma de notoria calidad, habitualmente una espada, un hacha o un puño de energía, en lugar de concederles una mención o algún elemento decorativo para sus armaduras. Esto cumple una doble función, tanto práctica como simbólica, puesto que se equipa a lo más selecto del Capítulo con los más efectivos instrumentos de guerra, y a la vez se crea un signo distintivo que refleja el poder y el honor del guerrero delante de sus iguales. Esta asociación entre armas de gran poder y rango militar dentro del Capítulo alcanza su máxima expresión en unas antiquísimas y poderosas espadas conocidas como las ?Lágrimas del Escorpión?, las cuales tienen cada una su propia historia objeto de leyenda y reverencia, y que son portadas por los Comandantes del Capítulo. La única carencia de equipo que tiene el Capítulo es su menguante número de armaduras de Exterminador, como consecuencia de continuas bajas a lo largo de los últimos siglos. Se cree que apenas la mitad de la Primera Compañía de los Escorpiones Rojos puede ser desplegada en armaduras de Exterminador si la situación lo requiriera. Se desconoce las medidas que está adoptando el Capítulo para poner remedio a esta situación.

Desconectado Suber

  • Jugador Viejoestilo
  • Moderador
    Adeptvs Mechanicvs
  • *****
  • Mensajes: 8.718
  • Dinosaurio del Warhammer
Re: La Guerra de Badab Campaña Adeptvs: Capitulos del conflicto.
« Respuesta #39 en: 26 de Octubre de 2010, 23:54:58 »
¡Me ha salido un mensaje nuevo! "excede del máximo de caracteres (20.000)" :P He partido el texto y continúo donde lo dejé:


HONORES DE BATALLA MÁS NOTORIOS
La reconquista de Shaehol, Segunda Cruzada Aegisina [633.M39-635.M39]
La Segunda Cruzada Aegisina se lanzó para recuperar los mundos Mandrágora en 633.M39, perdidos tras siglos de aislamiento por tormentas de disformidad. Los Escorpiones Rojos se distinguieron por su intervención en las últimas fases de la Cruzada, cuando reconquistaron los mundos cercanos a la antigua capital del subsector, Hecuba. Estos mundos habían caído bajo la tiranía de una secta herética del Mechanicus, la cual tenía su centro en el antaño orgulloso mundo forja de Shaehol. Se trataba de un mundo fétido de pantanos químicos y traicioneros desiertos de ceniza, con un ecosistema destrozado por milenios de industria continuada, y fuertemente defendido por legiones de locos seguidores semimecánicos leales únicamente al Magos Oscuro que los creó. La paranoia de los oscuros señores de Shaehol había recubierto el planeta de innúmeras defensas de miles de kilómetros de alambre de espino, y había recubierto la destrozada tierra con racimos de minas huracán y con laberínticas fortalezas.
Los Escorpiones Rojos dirigieron un ataque orbital como punta de lanza contra Shaehol, con cápsulas de desembarco apoyadas por cañoneras Thunderhawk y arietes de asalto Caestus, que permitió establecer una cabeza de playa en el planeta. Durante diecinueve mortales horas el Capítulo se vio forzado a defender la zona de aterrizaje contra falanges enteras de corruptos servidores de batalla, oleadas de operarios quirúrgicamente modificados y las enormes y torvas máquinas de Shaehol, pero no desfallecieron. Gracias a su decidida acción, los Titanes de la Legio Tempestor y los Caballeros de la Casa Vymar pudieron aterrizar a salvo y desplegarse, permitiendo de esta manera a sus valientes protectores llevar la guerra al enemigo.
La completa reconquista del mundo forja llevaría todavía dos años enteros, hasta que los retorcidos señores de Shaehol y sus obras fueron destruidos hasta las raíces, pero el Culto Mechanicus no olvidó el sacrificio del Capítulo. Cuando por fin acabó la campaña y los Escorpiones Rojos se aprestaron a abandonar el planeta, los comandantes del Mechanicus les homenajearon, formándoles un pasillo de Caballeros y Titanes en su ruta hasta la zona de aterrizaje, inclinándose a su paso.

El Asedio de Vraks [826.M41 y 830.M41]
El mundo arsenal imperial de Vraks, en el Segmentum Obscurus, cayó bajo las maquinaciones del Cardenal hereje Xaphan, desencadenando un prolongado asedio del planeta por parte del Imperio. Con el tiempo, el conflicto empeoró, pues fueron llegando más partidas de guerra del Caos y renegados del Ojo del Terror, así como una mayor presencia de Marines Espaciales para hacer frente a la creciente amenaza. En última instancia, la matanza infernal de millones de personas contaminó el mundo y eso permitió una incursión demoníaca en toda regla sobre su superficie. Ello obligó a involucrarse directamente a la Ordo Malleus y a los Caballeros Grises antes de que finalizara el asedio por las fuerzas imperiales, y Vraks ha quedado convertido en desechos. El Capítulo de los Escorpiones Rojos participó en dos ocasiones en momentos vitales de la guerra: primero en 826.M41, cuando sus fuerzas derribaron el lienzo de la muralla de la imponente Fortaleza del Complejo Vraks, permitiendo al 88 Ejército de Asedio de Krieg penetrar en la fortaleza. En segundo lugar, en 830.M41, durante la cruenta lucha contra los Marines Espaciales del Caos y las fuerzas demoníacas en la última dramática batalla del asedio, recapturando la fortaleza. En esta ocasión, el Gran Comandante Verant Ortys dirigió personalmente una fuerza de asalto de cuatrocientos hermanos de batalla y capturó un punto estratégico vital, la Puerta de San Leonis, defendiéndola contra todos los atacantes, herejes, mutantes y demonios. En ambas intervenciones, uno de los guerreros de los Escorpiones Rojos, el Sargento Veterano Carab Culln, se destacó especialmente, conquistando gran gloria y honor para su Capítulo, y demostrando la habilidad marcial y liderazgo que un día le llevarían a dirigir el Capítulo.

Disposición en la Guerra de Badab
El Capítulo de los Escorpiones Rojos iba a desempeñar un papel crucial en la Guerra de Badab, puesto que sus sucesivos Señores del Capítulo dirigieron las fuerzas de Marines Espaciales leales durante la guerra, con las bendiciones de los Legados imperiales, si bien éstos manifestaron alguna duda al comienzo, dada la fiera reputación de independientes de que gozaba el Capítulo. Acudieron por petición directa de las autoridades de Terra puesto que, como Capítulo en Cruzada permanente y sin encontrarse trabados en ese momento en ninguna otra operación de envergadura, los Escorpiones Rojos podían movilizar una fuerza considerabla Zona del Torbellino, una región que no les era desconocida, puesto que el Capítulo ya había combatido allí recientemente, como parte de la Campaña Expedicionaria Galen, en la década de 120.M41.
El primer gran contingente de los Escorpiones Rojos, una fuerza compuesta por las Primera, Segunda, Quinta, Sexta y Novena Compañías, llegó al Torbellino en 906.M41, bajo el mando de Verant Ortys, Gran Comandante de los Escorpiones Rojos, un famoso veterano de numerosas campañas, y a quien por consenso se le encomendó el mando de todas las fuerzas de Marines Espaciales leales. La primera intención de Ortys era realizar una aproximación prudente al enemigo, la cual pronto se vio alterada por la inesperada fuerza numérica de los secesionistas. Las primeras acciones de los Escorpiones Rojos en la guerra se limitaron a responder a las incursiones secesionistas sobre las naves imperiales y llevar a cabo alguna acción en Vyaniah y otros puestos avanzados para tantear las fuerzas del enemigo. De todos modos, la Guerra de Badab tomó un giro radical para el Capítulo cuando Verant Ortys y su guardaespaldas murieron en misteriosas y oscuras circunstancias, mientras encabezaban un parlamento con Lufg Huron. Sin embargo, en lugar de desorganizarse, el heredero natural del Capítulo, el Comandante de la Primera Compañía, Carab Culln, asumió inmediatamente el mando de los Escorpiones Rojos, con la ayuda del sabio consejo de Sevrin Loth, el Bibliotecario Jefe del Capítulo y una leyenda viviente por derecho propio. A pesar de alguna pequeña desavenencia, instigada por el Gran Maestre de los Halcones de Fuego, Carab Culln mantuvo el mando de los Escorpiones Rojos sobre la totalidad de las fuerzas de Marines Espaciales leales, y uno de sus primeros actos fue apartar a Lazaerek y aportar más fuerzas de su propio Capítulo. Esto incrementó la presencia de los Escorpiones Rojos en la zona de guerra a ocho Compañías y una flota de dos barcazas de batalla y cuatro cruceros de asalto.
La decisión que adoptó Gran Comandante Culln fue que su Capítulo encabezara las acciones del frente, y los Escorpiones Rojos desempeñaron un papel crucial en la mayor parte de las batallas importantes de la Guerra de Badab, como la invasión de Sagan, la supresión de Galen V, el primer asalto fallido sobre Vyaniah, la liberación de Surngraad o el sangriento asedio de Decabalus, que fue el prolegómeno del asalto final sobre el Sistema Badab. Además, pequeños destacamentos con los cruceros de asalto de los Escorpiones Rojos como eje central se batieron en docenas de combates navales, desde defender convoyes hasta realizar incursiones sobre puestos avanzados enemigos o interceptar los envíos de los secesionistas.
Una de las operaciones más intrépidas y laureadas de los años intermedios de la Guerra de Badab fue lo que ha sido dado en llamar el Incidente Angstrom, una incursión secreta ejecutada junto con los Salamandras para romper las líneas de suministro de armas a los secesionistas desde ese mundo forja neutral. El Gran Comandante Carab Culln dirigió personalmente el contingente de los Escorpiones Rojos, sin usar sobre su propia armadura el esquema de camuflaje prescrito por el Codex y, durante la lucha, acabó con el Epistolario de los Garras Astrales Iayune Tiamatus en combate cuerpo a cuerpo durante el ataque a los muelles de carga.
En 910.M41 la causa secesionista ya se encontraba tocada de muerte y las fuerzas del Tirano se encontraban casi todas confinadas al interior del Sector Badab, mientras que estaban llegando nuevos Capítulos leales de refuerzo. Este cambio de circunstancias permitió al Capítulo de los Escorpiones Rojos hacer una rotación de sus fuerzas (que habían sufrido un importante nivel de desgaste en las cruentas luchas en las que habían estado tomando parte) para permitirles rearmarse y reabastecerse. Ello dejó a la Primera Compañía de los Escorpiones Rojos y a los elementos de refuerzo de las Compañías de reserva tácticas y de asalto al frente de las hostilidades. Esta fuerza jugó un papel fundamental en el asalto final sobre el Sistema de Badab, abriendo una brecha en el ?cinturón de acero? de defensas orbitales del Sistema con la barcaza de batalla de Culln, la Espada de Ordon, en el famoso ataque que desató una tormenta de fuego y que la vería estallar y verla reducida a restos destrozados en el punto culminante de la batalla.
Tras el final de la Guerra de Badab, el Gran Comandante Culln y los Escorpiones Rojos fueron condecorados con la inusual y valiosísima Vexilla Imperialis por los Altos Señores de Terra por su papel en aplastar el alzamiento, para que les sirviera en lo sucesivo como símbolo de victoria y se convirtiera en una verdadera reliquia para el Capítulo.

Desconectado Suber

  • Jugador Viejoestilo
  • Moderador
    Adeptvs Mechanicvs
  • *****
  • Mensajes: 8.718
  • Dinosaurio del Warhammer
Re: La Guerra de Badab Campaña Adeptvs: Capitulos del conflicto.
« Respuesta #40 en: 27 de Octubre de 2010, 19:55:23 »
Hoy tocan los Ángeles de Fuego (ojo, aquí se menciona por primera vez el nuevo nombre de los que hasta ahora conocíamos como Tiburones Espaciales (Space Sharks), ahora rebautizados como los Carcarodones (Carcharodons) (Carcharodon carcharias es el nombre científico del tiburón blanco) ¿?Carcarodones? es la mejor forma de hispanizar la palabra, o por lo menos es la menos fea? Biólogos, ¿qué opináis?:

Nombre del Capítulo: Ángeles de Fuego
Fundación: 25ª [M.40]
Mundo natal: Lorin Alfa [Mundo colmena]
Fortaleza-Monasterio: La Torre Ateneo [Estación-Fortaleza autónoma en una isla]
Semilla genética: Ultramarines
Descendentes conocidos: Ninguno
?No nos corresponde a nosotros juzgar Su mente o Sus propósitos, pues la mano que gira el reloj de arena es nuestro Emperador, y por Su voluntad se vierten los granos de nuestras vidas? Cónsul-Maestre Uriens, de los Ángeles de Fuego. Reflexiones sobre la guerra, vol. IX.



Hay quien considera a los Ángeles de Fuego como un joven y prometedor Capítulo entre los fundados más recientemente, y cuyo valiente registro de hazañas puede acabar eclipsando con el tiempo el de otros Capítulos de mayor raigambre. A pesar de que su historia apenas abarca algo menos de dos mil años, los Ángeles de Fuego ya se han creado una reputación de poderosos guerreros al servicio del Imperio, honorables con sus aliados e implacables con los enemigos de la Humanidad. Se ven a sí mismos sin dudarlo como parte del entramado del poder imperial, y se han ganado con creces una buena reputación entre generales y comandantes imperiales como aliados con los que es más fácil trabajar que con otros miembros más oscuros y temperamentales de los Astartes. Siguen siendo, de todos modos, Marines Espaciales: independientes, ferozmente orgullosos y a quienes no se puede ningunear. De puntos de vista conservadores, abrazan el Credo Imperial como una verdad incuestionable, y se ven a sí mismos como guerreros santificados al servicio del Emperador, cuyo deber último es defender el Imperio de quienes pretendan ponerlo en peligro. Son muy vehementes en la demostración de su fe, algo que les ha valido apoyos entre la Eclesiarquía y aliados entre los Cardenales del Segmentum Solar. Como consecuencia de ello, los Ángeles de Fuego han combatido junto con las Adeptas Sororitas en numerosas guerras de fe desde su fundación, y los miembros más belicosos del Sínodo del Ministorum suelen buscar activamente su ayuda, como igualmente suele hacer la Ordo Hereticus de la Inquisición. Esta relación cuenta también con sus detractores, y hay algunos Capítulos que consideran que esta conexión con la Iglesia Imperial es algo inadecuada y que puede poner en peligro la histórica independencia de los Marines Espaciales.
El origen de los Ángeles de Fuego es el mismo de otra serie de Capítulos fundados en la segunda mitad del M.40 por orden de los Altos Señores de Terra. Cuando fueron creados, a los Ángeles de Fuego se les concedió en propiedad una isla en el antiguo y altamente industrializado mundo colmena de Lorin Alfa en el oeste del Segmentum Solar, para que la convirtieran en su base de operaciones. Fueron fundados de cero como Capítulo, esto es, sin un Capítulo predecesor específico, sino sobre la base de semilla genética almacenada, y con una estructura de mando compuesta por valerosos guerreros que fueron seleccionados entre varios Capítulos sucesores de los Ultramarines. Su semilla genética también procede de la de los Ultramarines, altamente estable, y el reclutamiento procede de una mezcla entre hijos de la respetable casta militar de Lorin Alfa y las violentas bandas de las colmenas, en un torneo trianual de combate, miedo y endurecimiento conocido como la Prueba de Fuego. Estas pruebas revisten la forma de sangrientos torneos supervisados por el Señor del Reclutamiento del Capítulo, y se llevan a cabo bajo los auspicios de la Capellanía de los Ángeles de Fuego, asistidos por el Ministorum en Lorin, considerándose un gran logro el mero hecho de ser seleccionado para participar. La Prueba de Fuego enfrenta primero a los participantes con otros de la misma región y, a medida que los débiles o indignos van quedando atrás, se van enfrentando con los rivales supervivientes de todo el mundo colmena hasta que quedan únicamente los más fuertes de cuerpo, mente y espíritu, y menos de una veintena de aquellos que llegan a la Prueba de Fuego serán finalmente elegidos para comenzar su iniciación en el Capítulo.

Organización
El Capítulo de los Ángeles de Fuego puede ser considerado como un Capítulo ?Codex? en prácticamente todos sus detalles, teniendo en cuenta que hacen una interpretación del texto a la luz de las aristocráticas tradiciones militares del antiguo mundo en que residen. También es preciso poner de manifiesto que, a pesar de ser un Capítulo sucesor creado a partir de la semilla genética de los Ultramarines, no consideran a su Primarca como otra cosa que un guerrero excepcional, ni más ni menos que sus compañeros, puesto que para ellos sólo el Emperador y sus Santos son divinos, y adorar a cualesquiera otros es un gesto de idolatría a sus ojos.
Quizá gracias en no poca medida a que son un Capítulo joven, carecen de muchas de las valiosísimas reliquias de guerra que poseen otros Capítulos más antiguos y, en su lugar, han aprendido a confiar en la tecnología imperial, que es relativamente fácil de producir. En la práctica, esto significa que los Ángeles de Fuego hacen un amplio uso de equipo y vehículos ?básicos? del Codex, como el Rhino o el Predator, mientras que la mayor parte de su Primera Compañía suele desplegar como escuadras de Veteranos de la Guardia. Si bien poseen ejemplares de armaduras de exterminador, tanques Land Raider y Dreadnoughts, proporcionados todos ellos por los adeptos de Marte durante su fundación, y son materiales a los que se les tiene en muy alta estima, siguen siendo relativamente escasos en número, y su empleo forma pocas veces parte de la estrategia de batalla del Capítulo.
Condicionados quizás por sus primeras experiencias en combate en las infames Guerras del Diezmo de Fenright, los Ángeles de Fuego han venido mostrando predilección por despliegues mecanizados, más que por asaltos con cápsulas de desembarco o por la infiltración. Esta táctica también se nutre de la capacidad de las antiguas fábricas de Lorin Alfa para producir el venerable chasis del Rhino y sus variantes y repuestos en grandes cantidades, tanto como requieran los Ángeles de Fuego. El resultado es que la armería del Capítulo posee un número de tanques Predator, Whirlwind y Vindicator notablemente superior al que se pueden permitir otros Capítulos. El enfoque de los Ángeles de Fuego a la guerra es cerebral y metódico en comparación con otros Capítulos, y la disciplina y la atención a su sagrada tarea son virtudes mucho más deseables que cualquier búsqueda de gloria. El Capítulo se basa siempre en sus doctrinas estratégicas, estrictas y contrastadas, y en su armamento habitual, del que raramente se desvían salvo en muy contadas ocasiones. Algunos ejemplos de esta panoplia estándar los encontramos en el hecho de que sus Escuadras Tácticas casi siempre se equipan con bólters pesados para el fuego de apoyo y rifles de fusión para proporcionar potencia antitanque de corto alcance, mientras que los lanzallamas tienen un amplio uso en las formaciones de asalto como arma preferente contra infantería. Otra de sus tradiciones marciales más notorias es el uso de espadas en distintas formas, no sólo como arma de combate cuerpo a cuerpo, sino también como símbolo distintivo de rango y fuerza espiritual dentro del Capítulo. Cada Marine Espacial considera su propia hoja como un arma encarnada de honor personal y foco de plegarias para el Dios Emperador de la Humanidad.

HONORES DE BATALLA MÁS NOTORIOS
Las Guerras del Diezmo de Fenright [760.M39-411.M40]
En su bautismo de sangre como Capítulo, los Ángeles de Fuego concurrieron con la totalidad de sus fuerzas para formar parte de la Tercera Fuerza de Interdicción Imperial bajo el mando del Señor Militante Helstrom y tomar parte en las largas y devastadoras guerras civiles que azotaban los sectores vecinos de Cal-Sek, Nepthis y Sadusyno. Los Ángeles de Fuego fueron también convocados al mundo herético de Jhoppa para desequilibrar la balanza a favor de la Guardia Imperial en ese vital planeta industrial contra las masas rebeldes de las Compañías Juggernaut. Los herejes estaban recibiendo un amplio suministro de tanques y artillería de campaña de las enormes armerías de Jhoppa, y los Ángeles de Fuego dirigieron una sangrienta campaña de tres años en la que enfrentaron sus ágiles Predators y Razorbacks contra los Leman Russ y Malcadors rebeldes a campo abierto en los desiertos de ceniza de Jhoppa, mientras que sus escuadras tácticas y de veteranos de la guardia desencadenaban la destrucción cuerpo a cuerpo en el peligroso terreno de las amplias zonas arrasadas por la guerra.
Concatenando una serie de victorias, los Ángeles de Fuego fueron determinantes para lograr la victoria en Jhoppa y recuperar para el Imeprio un mundo que había permanecido en manos de los apóstatas durante más de tres siglos. Los Ángeles de Fuego siguieron activos en las últimas etapas de las Guerras del Diezmo y obtuvieron renombradas victorias repeliendo la incursión orka del Subsector Vorsk, donde resistieron contra la horda de Lokoz de la Velozidad en el Término de Lambast, y donde realizaron una incursión sobre territorio enemigo para romper el cerco sobre el asediado mundo santuario de Lamento. Concretamente en esta última acción combatieron contra las terriblemente poderosas fuerzas del Culto Psíquico de las Siete Hijas del Olvido y sus seguidores esclavizados psíquicamente, por lo cual el Capítulo fue recompensado con la Orden del Corazón del Mártir por el Santo Sínodo de Galathamor.

La batalla por el Gran Al?gul [666.M41]
Ante la llamada de urgencia de las Sagradas Ordos, los Ángeles de Fuego acudieron para interceptar la poderosa partida de guerra de Marines Espaciales del Caos conocida como ?Los Santificados? en los mundos cementerio del Sector del Gran Al?gul en 666.M41. Durante esta acción, los Ángeles de Fuego lucharon una serie de batallas contra los Marines Espaciales del Caos y sus sirvientes demoníacos, frustrando sus intentos de profanar los lugares de reposo de los muertos y llevar a cabo repugnantes actos en sus ruinas. Fueron combates brutales y llenos de peligros donde se pusieron en juego no sólo las vidas, sino las propias almas de los Marines Espaciales. Los Ángeles de Fuego pudieron forzar a sus enemigos a que lucharan en una serie de asaltos y contraasaltos, en los cuales los Ángeles de Fuego mantuvieron un disciplinado orden de batalla y se valieron de la cobertura que les brindaban los bosques de lápidas de mármol y los laberintos de cúpulas. Los Santificados respondieron con toda la sucia hechicería a su alcance, licuado la piedra con su magia negra y convocando turbios enjambres de bestias demoníacas sin mente para que despedazaran a aquellos que se atrevían a oponérseles. El Capítulo de los Ángeles de Fuego pagó un elevado precio en la corta pero salvaje batalla antes de lograr la victoria, incluyendo el martirio de su Señor del Capítulo, Haran Stark, en un combate contra un Señor de la Transformación mientras defendía el sagrado Nártex de los Penitentes, así como la autoinmolación de su Bibliotecario Jefe, Mathias Dee, para evitar una posesión demoníaca. Por fin, con sus fuerzas agotadas, los Santificados fueron expulsados de los santos lugares y del Sistema; la cuidadosamente planificada apoteosis del Archihechicero de los Santificados, Ezrath Cull, para alcanzar la demonicidad, se vio definitivamente frustrada. Tras la derrota de los corruptos Marines Espaciales del Caos, Cull, quien fuera una vez un respetado Campeón del Caos, fue asesinado por sus propios aprendices en una brutal lucha por el poder para hacerse con el control de los restos de su diezmada fuerza mientras escapaban del Gran Al?gul.

Disposición en la Guerra de Badab
Los Ángeles de Fuego respondieron a la llamada de ayuda de la Inquisición para entrar en guerra a comienzos de 906.M41, llegando con una fuerza equivalente a siete Compañías, dejando tan sólo una fuerza de guarnición de instructores veteranos y jóvenes iniciados en su mundo natal. Más acostumbrados a los asaltos planetarios que a las labores sobre el terreno, los Ángeles de Fuego se vieron muy pronto en la primera línea del frente, con los leales haciendo presión contra los espacios controlados por los secesionistas, y luchando en campos de batalla muy variados, desde los residuos post-atómicos de Cygnax hasta los pantanos corrosivos de Gargathea, pasando por las lunas sin atmósfera del Sistema Sagan. El enfrentamiento más grande y costoso para el Capítulo fue la batalla por el propio mundo-diezmo de Sagan, en poder del enemigo, donde por primera vez en su historia lucharon conjuntamente como fuerza plena. Cuando los leales estaban recuperando los bastiones secesionistas en sangrientas luchas calle por calle, los Ángeles de Fuego concibieron un plan según el cual, empleando la red de carreteras que surcaba todo el planeta, dividieron sus fuerzas en pequeñas unidades acorazadas de gran movilidad, y con ellas ejecutaron una serie de rápidos ataques relámpago. Sobresaliendo como lo hacían en este tipo de conflicto, los Ángeles de Fuego pudieron aislar y destruir las unidades de los Garras Astrales una por una, jugando al gato y al ratón en continuas persecuciones. No obstante, las tornas se volvieron en su contra cuando los Garras Astrales, cada vez más desesperados, se valieron de su amplia reserva de Rhinos para ejecutar una serie de contraataques suicidas con armas víricas prohibidas contra las filas leales. Los Ángeles de Fuego se las compusieron para rechazar estos asaltos y evitar que los secesionistas rompieran el asedio, pero a un coste elevadísimo, perdiendo más hermanos en unas pocas horas que en los tres años previos que llevaban involucrados en la contienda. El precio para la atribulada población de Sagan fue también horrorosamente caro.
Las bajas de los Ángeles de Fuego en Sagan fueron tan elevadas que ya no pudieron volver a operar como fuerza de combate y, junto con un contingente de Hijos de Medusa, se les encomendaron labores de apoyo naval para llevar a cabo una campaña de supresión en el Racimo Endymion. Ello dejó prácticamente maniatados a los secesionistas Guerreros Mantis hasta las últimas fases de la guerra, cuando llegaron los Carcarodones. El ataque de este bravío Capítulo de Marines Espaciales, cuyo comportamiento y creencias chocaron inmediatamente con las de los Ángeles de Fuego, supuso rápidamente una fuente de división en las filas leales. Tras el brutal exterminio por los Carcarodones de la población de varios sistemas que se encontraban en poder de los secesionistas, incluso después de que la resistencia hubiera terminado, los Ángeles de Fuego elevaron una protesta formal al mando leal, entre informes fragmentarios de conflicto abierto entre ambos Capítulos. Con sus fuerzas reducidas, pero sin querer abandonar su posición, los Ángeles de Fuego, con el permiso expreso del Gran Comandante Culln, se retiraron de la Guerra de Badab en 910.M41, con el deseo de evitar una guerra civil en las propias filas leales, suponiendo un triste final para lo que había sido un valiente y ejemplar papel en la guerra.

Apéndice: Algunos datos sugieren que los Ángeles de Fuego no son el primer Capítulo que ha detentado ese nombre y librea, por lo menos en parte. Esta circunstancia, si bien no es habitual, tampoco es se considera sin precedentes en la historia de los Adeptus Astartes. Ello ha generado algunos problemas de confusión en cuanto a la atribución de honores de batalla, y la mención de diversas unidades de Marines Espaciales con títulos similares o derivados del mismo nombre (tanto en Alto como en Bajo Gótico  en varias vocotranscripciones del Administratum) que se pueden encontrar en distintos registros pueden contradecir la información que aquí se expone. Es un problema al que no escapa el registro de casi ningún Capítulo. Estos ?datos fantasma? son una constante fuente de dificultades en un Imperio cuya incalculable y ciclópea extensión y profundidad parece superada únicamente por la necesidad de plumas y tinteros que hacen falta para que innúmeras manos registren sus proezas.

Desconectado Suber

  • Jugador Viejoestilo
  • Moderador
    Adeptvs Mechanicvs
  • *****
  • Mensajes: 8.718
  • Dinosaurio del Warhammer
Re: La Guerra de Badab Campaña Adeptvs: Capitulos del conflicto.
« Respuesta #41 en: 27 de Octubre de 2010, 23:52:34 »
El trasfondo que presenta el libro para cada Capítulo está curradísimo en mi opinión, pero eso sí, cada uno que leo es más burro que el anterior. Por cierto, curiosa esta deriva de presentarnos Capítulos que de facto están al servicio de la Eclesiarquía. Inquietante...

Desconectado Lord Borjado

  • Miembro de la H.J.T.A.
  • Usuario Héroe
  • *****
  • Mensajes: 2.048
    • Club Mentes Hexagonadas
Re: La Guerra de Badab Campaña Adeptvs: Capitulos del conflicto.
« Respuesta #42 en: 28 de Octubre de 2010, 11:51:33 »
Desde luego, los trasfondos son impresionantes. Me gusta mucho que han profundizado en la visión de muchos Capítulos como fanáticos sin remordimiento ninguno, que no pestañean al exterminar a la población civil de un planeta entero.
En los codex se mencionaban de pasada a algunos Capítulos que hacían esto, pero es que aquí se explayan, oiga.
¿Qué es la Paz?: la excusa del débil, el argumento del traidor.

http://portbelisario.blogspot.com/

Desconectado Suber

  • Jugador Viejoestilo
  • Moderador
    Adeptvs Mechanicvs
  • *****
  • Mensajes: 8.718
  • Dinosaurio del Warhammer
Re: La Guerra de Badab Campaña Adeptvs: Capitulos del conflicto.
« Respuesta #43 en: 28 de Octubre de 2010, 14:42:26 »
Pues espérate, que todavía lo que tendremos que ver... Solamente con el parrafito de los Carcarodones estos me echo a temblar...

Desconectado Gonfrask

  • Señor Lobo de una Compañia Perdida más
  • Moderador
    Adeptvs Mechanicvs
  • *****
  • Mensajes: 13.391
Re: La Guerra de Badab Campaña Adeptvs: Capitulos del conflicto.
« Respuesta #44 en: 28 de Octubre de 2010, 14:48:49 »
Sep, unos tios encantadores
No puedes esconderte, huelo tu corrupcion
La Forja de Gonfrask (Blog)